“Y dijo David el rey: No tengas temor, porque yo a la verdad haré contigo misericordia por amor de Jonatán tu padre, y te devolveré todas las tierras de Saúl tu padre; y tú comerás siempre a mi mesa” 2 Samuel 9:7 Esta es la hermosa historia de un príncipe llamado Mefiboset, nieto del rey Saúl de Israel, quien nació como un príncipe en el palacio disfrutando de todas las comodidades y cuidados de su época; así creció Mefiboset hasta cumplir sus cinco años de edad, cuando por un descuido de su nodriza, quién le cuidaba, sufrió un trágico accidente que lo dejó LISIADO DE AMBOS PIES por el resto de su vida. Su abuelo, el rey Saúl, quien había sido ungido para ser rey sobre Israel por el profeta Samuel, fue un rey insensato y obstinado que rechazó siempre el consejo divino, y por esa causa, Dios lo desechó para ser rey sobre su pueblo. A pesar de ello, Saúl reinó sobre Israel por cuarenta y dos años hasta que perdió la vida en una guerra contra los filisteos, do...