Hay momentos, como hoy, en que he sentido la furia del enemigo de nuestras almas. Como un perro rabioso ladrando en las ventanas de mi vida…es tan real que casi puedo verlo! Pero precisamente en tiempos como éste, cuando la furia de Satanás dispara dardo tras dardo, es cuando recuerdo cada una de las victorias que Dios me ha dado! Tal vez sea tu situación en este momento… Es el enemigo de tu alma, aquel que planea destruirte, ha enviado un nuevo “gigante” a hacerte frente y a desafiarte. El está allí, sus ojos puestos en ti… enorme y completamente armado! Déjame decirte que la única manera de enfrentar a esos Gigantes es hacer lo que hizo David. Recordó al oso y al león! 1era. De Samuel 17:33 Dijo Saúl a David: No podrás tú ir contra aquel filisteo, para pelear con él; porque tú eres muchacho, y él un hombre de guerra desde su juventud. 17:34 David respondió a Saúl: Tu siervo era pastor de las ovejas de su padre; y cuando venía un león, o un oso, y tomaba algún cordero de ...